jueves, 18 de febrero de 2010

Re-Caida: un mundo sin diseño


Hoy el mundo desarrollado es impensable sin diseño. Todos los procesos industriales, desde editorial al militar, desde la arquitectura a la industria del juguete, utilizan el diseño. La disyuntiva, la pregunta, la cuestión, es que no todo el diseño es bueno. Como os decía antes, la cantidad está, casi siempre, reñida con la calidad y ahora parece como si sólo fuésemos capaces de mirar a corto plazo. Muchos sectores económicos, empresariales y sociales parecen haber olvidado levantar cabeza, que es lo que ha hecho evolucionar a la especie humana, al Homo erectus. Y mirar un poco más lejos.

El ritmo con el que consumismo hoy resta valor a los objetos. Y la velocidad con la que derrochamos las materias primas con que contaminamos los ríos o mares y contribuimos al calentamiento de la atmósfera hace prever un mundo inhabitable si no tomamos medidas sociales y si no lo hacemos pronto. Y estoy hablando de diseño. Porque un mundo contaminado, lleno de armas de destrucción masiva, de niños hambrientos y enfermos terminales de sida, con un abismo entre las zonas ricas y una mayoría de zonas muy pobres, es un mundo sin diseño.

Al menos es un mundo sin diseño dirigido en la dirección correcta. En la dirección de diseñar soluciones técnicas y medioambientales que compatibilicen en bienestar del medio ambiente. Que se diseñen formulas y medidas para obtener energías que evite las guerras del petroleo. Un mundo capaz de diseñar métodos para acabar con la miseria y el hambre de las zonas mas desamparadas del mundo sin provocar oleadas de emigración desesperada, que no se pueden atajar con soluciones que no actúen en los países de origen.

Y sigo hablando de diseño. Porque el diseño sirve para mejorar la sociedad, para potenciar su mejor parte. Hacer premiar la inteligencia sobre la fuerza, la belleza sobre la oscuridad. Estamos a tiempo. Hay que cambiar muchas cosas y el diseño puede ser un magnifico instrumento.

Manuel Estrada. Un mundo sin diseño.