jueves, 20 de agosto de 2009

Descanso dominical


Desgraciadamente tenemos que contarte un nuevo caso de una mujer iraní, Sakineh Mohammadi, condenada a muerte por lapidación.

Su crimen también lo has oído más veces, "adulterio estando casada". Anteriormente había recibido 99 latigazos por "mantener una relación ilícita".

Como ha ocurrido en otros casos, el juicio fue injusto y sin garantías. El abogado de Sakineh ha pedido a la Comisión de Amnistía e Indulto iraní que revise su causa. Si esta comisión rechaza su petición, Sakineh será lapidada.

Por mucho que se repitan estos abusos contra el derecho a la vida, no nos resignaremos. Todo lo contrario, te pedimos que
exijas a las autoridades iraníes que no ejecuten a Sakineh y que suspendan todas las ejecuciones por lapidación.

Necesitamos también que
reenvíes este mensaje a todas las personas que puedas. Nuestras voces unidas pueden parar las piedras y salvar su vida. No es la primera vez que gracias a la presión internacional se han conmutado condenas a lapidación.

Muchas gracias por apoyar nuestra incansable lucha por la justicia.

Un fuerte abrazo,

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional