sábado, 15 de noviembre de 2008

De una vez por todas, lo muerto apresa lo vivo

Existen momentos o situaciones que quedan ancladas en el tiempo. Unas semanas o meses que te cambian. O quizá solo te hacen resurgir. Un par de canciones y dos o tres conciertos. Alguna que otra fotografía mal disparada. Margaritas. Caballos salvajes desbocados. Y una playa en Almería. Retazos de tu supervivencia que se convierten en el reflejo de tu propio cambio. Momentos muertos. Irrepetibles. Situaciones rocambolescas. Barroquismo. Saturación en los colores. Recuerdos desfigurados por la sensación de que fue el verano de vuestras vidas.

1 comentario:

Raquel dijo...

Me gusta el blog, me ENCANTA esta foto.
Saludos,
R.